WAYRANOTICIAS- La Embajada de Rusia en la Argentina salió al cruce de las denuncias por una supuesta campaña de espionaje y desinformación contra el gobierno de Javier Milei, y negó de plano cualquier implicación.

El pronunciamiento llegó tras la difusión de una investigación periodística que asegura que el Kremlin habría financiado más de 250 artículos en medios argentinos para desacreditar a la gestión libertaria. Desde Moscú calificaron la versión como una “historia inflada artificialmente” y remarcaron que “no hay hechos ni pruebas”.

En paralelo, Milei endureció su postura y prometió avanzar “hasta las últimas consecuencias” para identificar a los responsables de lo que definió como una red de espionaje ilegal, en medio de nuevas críticas al periodismo.

La respuesta argentina no tardó. Desde la Cancillería, el funcionario Pablo Quirno sostuvo que el caso está en manos de la Justicia, que será la encargada de determinar responsabilidades. “Seguimos el tema con atención”, afirmó, al tiempo que ratificó el compromiso con la transparencia.

El trasfondo del conflicto se remonta a 2025, cuando el Gobierno ya había advertido sobre actividades sospechosas de ciudadanos rusos en el país. Ahora, nuevas filtraciones reavivan la polémica y hablan de una estrategia de “guerra híbrida” que habría buscado influir en la política local, fomentar divisiones internas y condicionar decisiones internacionales.

Mientras crece la tensión diplomática, Rusia insiste en que se trata de acusaciones sin sustento y advierte sobre un intento de dañar la relación bilateral.

Por wayra