WAYRANOTICIAS- La causa por el robo y consumo de fármacos hospitalarios sumó nuevos elementos tras el procesamiento de los anestesistas Lanusse y Hernán Boveri por administración fraudulenta. La Justicia les prohibió salir del país y ordenó embargos por $100 millones, aunque sin prisión preventiva.
El expediente se desprende de la investigación por la muerte de Alejandro Zalazar, quien falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo. El caso expuso un circuito ilegal de medicamentos y presuntas fiestas clandestinas conocidas como “propofest”.
En su defensa, Lanusse apuntó contra una examiga y admitió consumo problemático, mientras que Boveri sostuvo que las drogas halladas eran de uso veterinario. Ambos fueron señalados como responsables del desvío de fármacos desde el Hospital Italiano de Buenos Aires, que inició un sumario interno.
La investigación continúa para determinar el alcance del circuito y las responsabilidades en un caso que encendió alarmas en el sistema de salud.
