WAYRANOTICIAS- Una investigación internacional encendió el interés de la comunidad científica al identificar un vínculo directo entre el sistema digestivo y la pérdida de memoria. El trabajo, publicado en la revista Nature, sugiere que el deterioro cognitivo podría comenzar en el intestino y no en el cerebro, como se creía tradicionalmente.
El estudio, realizado por equipos de Estados Unidos y Europa, se basó en experimentos con ratones y detectó que los cambios en la microbiota intestinal generan procesos inflamatorios que afectan la función cerebral.
Los investigadores observaron que el envejecimiento del sistema digestivo altera el equilibrio de la microbiota —el conjunto de microorganismos que habitan el intestino— y activa una respuesta del sistema inmunológico.
Este proceso inflamatorio termina afectando al nervio vago, clave en la comunicación entre el aparato digestivo y el cerebro. Cuando esta conexión se ve comprometida, comienzan a deteriorarse funciones cognitivas como la memoria.
El estudio identificó a la bacteria Parabacteroides goldsteinii como uno de los factores clave en este proceso. Según los investigadores, su presencia aumenta con la edad y está asociada a la inflamación que afecta la comunicación entre intestino y cerebro.
Cuando los científicos introdujeron este microorganismo en ratones jóvenes, observaron un deterioro en sus capacidades cognitivas. En cambio, aquellos criados en ambientes sin gérmenes mostraron un envejecimiento mental más lento.
¿Se puede revertir la pérdida de memoria?
Uno de los aspectos más alentadores del trabajo es que el daño podría ser reversible. Al restaurar la microbiota original en ratones jóvenes, los investigadores lograron recuperar sus funciones cognitivas.
Además, el equipo liderado por Christoph Thaiss comprobó que reactivar el nervio vago en animales mayores también mejora la memoria.
Dado que la estimulación de este nervio ya se utiliza en humanos para tratar enfermedades como la epilepsia, los especialistas consideran que este hallazgo podría abrir nuevas vías terapéuticas para prevenir o tratar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.
