WAYRANOTICIAS- El paso del ministro de Economía, Luis Caputo, por la Bolsa de Comercio de Rosario dejó definiciones centrales sobre el rumbo económico, pero también un episodio de alta tensión que rápidamente se viralizó.
Durante su exposición ante empresarios y referentes del sector agroindustrial, el funcionario cuestionó con dureza a los economistas que impulsan una devaluación del peso como vía para mejorar la competitividad. En ese marco, calificó esa postura como “patética” y la rechazó de manera tajante.
Sin embargo, el momento más polémico se produjo cuando un exabrupto captado por los micrófonos amplificó el impacto de su discurso: Caputo aseguró que le daban ganas de “cagarlos a patadas en el culo a todos”, en alusión a quienes promueven esa alternativa cambiaria. La frase se difundió rápidamente en redes sociales y medios, generando críticas y multiplicando la repercusión de su intervención.
Más allá de la controversia, el ministro buscó reforzar la posición del equipo económico. Insistió en que una devaluación no es la solución para mejorar la competitividad y advirtió que podría derivar en un aumento de la inflación y una mayor pérdida del poder adquisitivo.
En ese sentido, defendió la estrategia oficial basada en evitar saltos bruscos del tipo de cambio y avanzar hacia un escenario de estabilidad macroeconómica. También destacó la importancia de sostener la disciplina fiscal y continuar con el ordenamiento de variables clave para generar previsibilidad.
El mensaje estuvo dirigido especialmente al sector agroindustrial, uno de los más sensibles al debate cambiario, con el objetivo de llevar calma a los mercados y reforzar la confianza en el rumbo económico.
