WAYRANOTICIAS- La tensión en Medio Oriente escaló al límite tras el cruce directo entre Donald Trump e Irán. Luego del ultimátum de 48 horas lanzado por Washington, Teherán respondió con ataques con drones y misiles sobre Israel y Kuwait.
El gobierno iraní rechazó de plano la amenaza estadounidense, a la que calificó como “impotente, nerviosa y desequilibrada”. La advertencia de Trump había sido contundente: prometió desatar un “infierno” si no se alcanzaba un acuerdo para destrabar el estratégico Estrecho de Ormuz.
Desde el Cuartel Central Khatam al-Anbia, el general Ali Abdollahi Aliabadi respondió en los mismos términos: “Se les abrirán las puertas del infierno”, dejando en claro que Irán no cederá ante la presión.
En paralelo, Israel y Kuwait activaron sus sistemas de defensa aérea ante los ataques, mientras el ejército israelí reportó nuevos lanzamientos de misiles desde Yemen.
El cruce de amenazas marca un punto crítico en el conflicto por el control del Golfo Pérsico y eleva el riesgo de una escalada mayor en la región.
