WAYRANOTICIAS- Lejos de cumplir su promesa de acercar a las personas, las redes sociales comienzan a mostrar signos de desgaste. Entre la sobreexposición, la publicidad invasiva y el impacto en la salud mental, crece un fenómeno silencioso: cada vez más usuarios deciden alejarse —total o parcialmente— del mundo digital.
Reflejan una tendencia creciente, especialmente entre millennials y centennials: reducir el uso de redes sociales por motivos vinculados al bienestar emocional.
La especialista en comunicación digital Florencia Palladino define este fenómeno como una “resaca digital”. Según explica, antes de la pandemia las redes funcionaban como complemento de la vida social, pero durante el aislamiento se convirtieron en el principal canal de interacción.
Hoy, en cambio, se observa una revalorización de lo presencial, lo tangible y los vínculos fuera de la pantalla.
Estrategias para desconectarse
Frente a este escenario, muchos usuarios adoptan distintas estrategias: eliminar aplicaciones, limitar el tiempo de uso o migrar a espacios más privados como WhatsApp, Telegram o comunidades en Discord y Reddit.
También surge la tendencia “zero post”, que implica mantener perfiles activos pero sin publicar contenido, limitando la interacción a mensajes privados o consumo pasivo.
A pesar del creciente cansancio digital, dejar las redes sociales no es sencillo. La presión social, el miedo a perderse información y la integración de estas plataformas en la vida cotidiana dificultan el desapego.
“Hoy la gente te pasa su Instagram en lugar de su número. Y te mira raro si no usás redes”
Sin embargo, quienes logran reducir su uso coinciden en un punto: es posible vivir sin estar constantemente conectados.
En un contexto de hiperconexión permanente, la desconexión empieza a convertirse, paradójicamente, en una forma de recuperar el control.
