WAYRANOTICIAS- Las billeteras virtuales en Argentina atraviesan un cambio de etapa: dejaron atrás las “súper tasas” y hoy ofrecen rendimientos más bajos y similares entre sí. En este nuevo escenario, los plazos fijos y cuentas tradicionales vuelven a ganar terreno entre los ahorristas.
En los últimos meses, algunas aplicaciones llegaron a ofrecer tasas superiores al 30% anual. Sin embargo, actualmente los valores se ubican en niveles más bajos y homogéneos. Por ejemplo, entidades como Carrefour Banco siguen liderando el ranking, aunque con tasas que en el último tiempo oscilaron entre el 27% y el 32% TNA, mientras que otras billeteras se ubican cerca del 23% al 25%.
Este ajuste refleja un cambio en la dinámica del sector: ya no se trata de una “guerra de tasas”, sino de un mercado más equilibrado y con menor margen para diferenciarse únicamente por rendimiento.
Otro de los cambios clave es que las billeteras comenzaron a exigir más condiciones para acceder a mejores tasas. Plataformas como Ualá, por ejemplo, ofrecen rendimientos más altos solo si el usuario alcanza determinados niveles de uso o movimiento mensual. Esto marca un giro estratégico: el objetivo ya no es solo captar dinero, sino fomentar el uso integral del ecosistema financiero.
En paralelo, algunas apps aplican topes sobre el saldo que genera intereses o limitan beneficios según el perfil del cliente, lo que impacta directamente en la rentabilidad real.
En el caso de los fondos comunes de inversión tipo money market —que sostienen muchas de estas cuentas remuneradas— también se observa una baja en los rendimientos.
Hoy las tasas se mueven en un rango más estrecho, generalmente entre el 18% y el 23% anual, con diferencias cada vez más reducidas entre plataformas.
Aun así, estos instrumentos mantienen una ventaja clave: la liquidez inmediata, que permite retirar el dinero en cualquier momento sin penalidades, a diferencia del plazo fijo.
Con este nuevo escenario, los plazos fijos tradicionales vuelven a posicionarse como alternativa.
Actualmente, bancos ofrecen tasas que rondan entre el 21% y el 25%, e incluso pueden acercarse al 30% en entidades más pequeñas, lo que reduce la brecha con las billeteras virtuales.
Esto genera un cambio en la decisión de los ahorristas: la liquidez sigue siendo importante, pero ya no compensa tanto frente a la menor rentabilidad.
