WAYRANOTICIAS- La victoria 1-0 de Boca Juniors ante River Plate quedó envuelta en polémica por una jugada en el tiempo de descuento. A los 48 minutos del segundo tiempo, Lucas Martínez Quarta cayó en el área tras un contacto con Lautaro Blanco, lo que desató reclamos de penal por parte del equipo local.
El árbitro Darío Herrera consideró que el empujón no tuvo la intensidad suficiente para sancionar falta y el VAR, dirigido por Héctor Paletta, no intervino. La decisión generó fuertes protestas de los jugadores de River y también críticas de voces del arbitraje como Javier Castrilli, quien aseguró que la acción debió sancionarse como penal.
La jugada, ocurrida en los últimos instantes, se convirtió en el eje de la discusión tras el Superclásico, reavivando el debate sobre los criterios arbitrales en el fútbol argentino.
