WAYRANOTICIAS- La retención en Aeroparque Internacional Jorge Newbery del activista brasileño Thiago Ávila generó una fuerte polémica política y denuncias de persecución por parte de organizaciones sociales y dirigentes de izquierda.
Ávila, coordinador internacional de la Global Sumud Flotilla, fue demorado al ingresar al país y enfrenta una orden de inadmisión que le impediría permanecer en la Argentina, donde tenía previstas actividades públicas y reuniones con distintos sectores.
Según su entorno, la decisión no respondería a motivos administrativos sino a una “definición política” tomada desde el Gobierno nacional. El activista había llegado para participar del lanzamiento del capítulo argentino de la flotilla, una iniciativa que busca llevar ayuda humanitaria a Gaza.
Desde la oposición, referentes como Myriam Bregman denunciaron el hecho como un acto de persecución y exigieron que se respete su derecho a expresarse. En la misma línea, la legisladora porteña Celeste Fierro reclamó que se le permita reencontrarse con su familia y continuar su viaje.
De acuerdo con las denuncias, Ávila fue separado de sus acompañantes y se intentó derivarlo a otro destino, pese a que contaba con un pasaje hacia Europa. El activista se negó a abandonar el país sin su familia.
La organización calificó lo ocurrido como un “acto persecutorio” y una vulneración de derechos fundamentales, mientras que desde el entorno del activista advirtieron sobre antecedentes de retenciones similares en otros países.
El episodio se da en el marco de una nueva misión internacional prevista para abril, con más de 100 embarcaciones rumbo al Mediterráneo para denunciar el bloqueo sobre Gaza.
