WAYRANOTICIAS- La situación de Flybondi vuelve a quedar en el centro de la polémica por cancelaciones y demoras que ya impactan de lleno en Salta y en distintos puntos del país. Desde el sector aeronáutico advierten que el escenario es “caótico” y que la crisis no solo afecta a los pasajeros, sino también a los trabajadores., El presidente de la Asociación del Personal Aeronáutico en Salta, Juan Pablo Armanino, aseguró que más de 23.000 pasajeros ya se vieron perjudicados por las recientes cancelaciones. En algunos casos hablamos de más del 80% de la programación afectada”.
Según explicó, uno de los principales problemas es la falta de respuestas para quienes quedan varados. En muchos casos, los pasajeros deben reubicarse por su cuenta en otras aerolíneas o asumir gastos imprevistos. A esto se suma que numerosos pasajeros del interior llegan a los aeropuertos sin haber sido informados de la cancelación de sus vuelos, lo que agrava aún más la situación.
El malestar también se traslada a las terminales aéreas, donde se registran escenas de tensión. Armanino señaló que el enojo suele recaer sobre el personal, que también atraviesa un contexto de incertidumbre. “Hay trabajadores que reciben insultos y agresiones. La gente está desbordada y eso puede afectar incluso la seguridad operacional”.
Desde el sector aeronáutico también apuntan a la situación laboral dentro de la empresa. Según indicaron, los empleados de la compañía no están encuadrados en el sindicato tradicional del rubro, lo que limita la intervención gremial. A esto se suma la incertidumbre sobre la continuidad laboral: “No saben si van a cobrar ni si van a seguir en la empresa.
Mientras continúan las cancelaciones, advierten que el problema podría agravarse en los próximos días, especialmente en fechas de alta demanda. “Hoy informamos y denunciamos, pero no hay respuestas.
En ese contexto, Armanino fue contundente al momento de advertir a los usuarios: recomendó evitar la compra de pasajes en la situación actual de la empresa. “Hoy no es conveniente comprar, porque no hay garantías de que el servicio se cumpla.
El conflicto deja al descubierto una doble cara de la crisis: miles de pasajeros afectados y trabajadores que también quedan atrapados en un escenario cada vez más incierto.
