WAYRANOTICIAS- El crimen de “Pipa” Ferrufino en la zona oeste de Salta provocó una violenta reacción de allegados, que se enfrentaron con la policía en plena calle. Un efectivo del 911 fue atacado a piedrazos y tres agentes resultaron heridos.
Durante los disturbios también incendiaron una garita policial, evidenciando el alto nivel de tensión en el barrio Santa Lucía. Las imágenes del hecho reflejan la agresividad contra las fuerzas de seguridad.
En la audiencia de imputación, el fiscal Gabriel González, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, sostuvo como hipótesis principal que el autor del disparo mortal fue Alejandro Quipildor, un joven de 33 años que reside en barrio Solís Pizarro. Con esta imputación, tomó más peso la teoría de que el hecho estaría vinculado a un conflicto histórico entre “Los Duendes” y “Los Sancoco”.
La autopsia confirmó que la víctima murió por un disparo en el tórax.
