Un fuerte terremoto sacude México y deja al menos 138 muertos y decenas de edificios derrumbados

Un terremoto de magnitud 7,1 sacude México. EFE

México, 19 de septiembre de 2017. La tierra ha vuelto a temblar con mucha fuerza en México -32 años exactos después de aquel temblor que derrumbó la Ciudad de México y causó 10.000 víctimas- el suelo ha vuelto a sufrir un vaivén fortísimo de magnitud 7,1. Las placas tectónicas mantienen al país en una constante angustiosa alerta.

En el estado de Morelos se han confirmado 64 muertos, mientras que en Ciudad de México el temblor ha dejado al menos 36 muertos tras numerosos derrumbes y nueve más en el estado de México. Al menos 29 muertos es el balance provisional de víctimas en Puebla. Según la agencia Reuters hay un número desconocido de personas atrapadas.

El estado de Guerrero es otro de los más afectados por el seísmo, sin que haya trascendido dato oficial de muertos. Al menos 15.000 personas fueron desalojados del centro de la ciudad de Puebla por el peligro de derrumbes tras el terremoto. Se apunta a edificios derrumbados en el barrio de La Condesa y otras delegaciones, y parece que en el estado de Puebla y Morelos, donde fue el epicentro.

“¡No fumen! ¡Hay fugas de gas!”, gritan los socorristas mientras corren por las calles en el sector de Roma Norte, informa Afp. La capital, justo dos horas después de que se ensayara un simulacro de alarma ya previsto, sufrió un crujido durísimo que se ha sentido con más fuerza aún que con el ocurrido hace casi dos semanas. El sismo, de magnitud 7,1, ha hecho literalmente temblar la ciudad de más de 20 millones de habitantes de forma muy violenta.

Y es que todo volvió a ocurrir de pronto y de imprevisto. Sonó la alarma y la gente salió en estampida a las calles siguiendo los consejos de Protección Civil que todo el mundo tiene ya aprendidos. Ataques de pánico en algunas personas y grietas que aparecían de forma espontánea en algunos lugares.

En los grandes rascacielos del Paseo de la Reforma miles de personas que trabajan en las plantas más altas esperaban a que pasara el temblor. En la calle la gente pedía que se apagaran los motores de los vehículos por miedo a los escapes de gas. Hay ya reportes de algún incendio. Las fuerzas de seguridad comenzaban a hacer inspecciones de seguridad manzana por manzana. Pocos minutos después eran miles las personas que comenzaban a desalojar los inmuebles más altos y se situaban en zonas despejadas de los árboles, edificios y farolas que minutos antes se balanceaban. El propio aeropuerto de Ciudad de México ha visto como le aparecía una grieta.

Peña Nieto ha asegurado que al menos 44 inmuebles han caído sólo en Ciudad de México y que puede haber personas atrapadas bajo este amasijo de ladrillo, ya que uno de los edificios es un supermercado.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que 3,8 millones de clientes carecen de suministro de energía eléctrica debido tras el temblor. También hay usuarios sin agua.

Las autoridades, en todo caso, piden calma y que se mantengan las precauciones: revisar que no haya grietas en las casas, no prender cerillas ni mecheros y no situarse en zonas de riesgo.Hasta ahora se han producido dos réplicas tras el seísmo, la mayor de ellas de 3,3 grados.

Fuente: El Mundo

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